EL FALLO TODAVÍA NO ES COSA JUZGADA, ESO ES FALSO.

ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

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ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

Llover sobre la leche derramada y escribir artículos sobre si debimos o no ir, no tiene sentido. La realidad es que hay un fallo. Lo absurdo es pensar, que como hay un fallo lo debemos cumplir. Nadie discute que los fallos hay que cumplirlos, pero ese no es un principio absoluto sino relativo.

Como ejemplo de ello sito los fallos de la corte suprema de justicia, de la corte constitucional, del consejo de estado, del consejo superior de la judicatura de la República de Colombia que han sido demandados por personas naturales o jurídicas en uso de la acción de tutela. Esos fallos habían hecho transito a cosa juzgada formal, pasado el tiempo del recurso extraordinario de revisión a cosa juzgada material, sin embargo, cuando un juez o tribunal comete vía de hecho, es decir, comete error jurisdiccional por 1- defecto sustancial, orgánico o procedimental; 2- Defecto fáctico; 3- error inducido; 4- Decisión sin motivación; 5- Desconocimiento del precedente  y 6-Violación directa de la constitución, la Honorable Corte Constitucional de Colombia con sabiduría ha dicho que la demanda va a lugar, es decir, procede.

El fallo espurio proferido por los comisionados de justicia internacional de la Haya, como irónicamente los ha llamado con razón el presidente Santos, por el hecho de que sea inapelable, es decir, porque se decide en una y única instancia, no quiera decir que no sea recurrible, el no esta todavía en firme, porque esta sujeto a los recursos de ley, esto es, al incidente de aclaración y a la demanda de revisión, que es lo que el equipo conformado por el gobierno esta haciendo en este momento, liderado por la canciller María Ángela Holguín y sus abogados.

Si no esta en firme no podemos afirmar, como lo dice Nicaragua que es caso juzgado, nada más falso, eso es para la galería, como dice nuestro compañero Fernando Tello.

Como acatar un fallo no es algo absoluto porque los jueces pueden haber cometido los errores que señala con sabiduría nuestro alto tribunal constitucional, que expresamente e numerado arriba, eso fue lo que le sucedió al famoso fallo espurio de los comisionados de justicia internacional de la Haya, que además de incurrir en estos yerros puntuales, también están inducidos por sus intereses políticos, por sus visiones del mundo, por el deseo subjetivo de pasar a la Historia creando una nueva doctrina, que luego se vuelve jurisprudencia, por aquello de que ya hay un precedente que se puede citar.

Algunos en lugar de mirar si el fallo fue o no promulgado en derecho, y si este responde a la realidad histórica, lo han dado ingenuamente por cierto, por infalible, olvidando que algunos jueces yerran, que algunos  jueces cometen delitos, que algunos jueces están en la cárcel, y se vienen lanza en ristre contra 19 cancilleres y 11 gobiernos que obraron de buena fe, que si bien es verdad que cometieron errores, establecer eso ya no nos sirve de nada, es lanzar cortinas de humo, para desviar la atención del verdadero objetivo que nos debe unir a todos en este momento y es el de atacar todos al unísono el fallo espurio.

Nada habría servido si ellos se hubieran comportado de la mejor manera posible, así lo veo yo, ni los más sagaces abogados, ni los más sabios, se habrían salvado  del fallo espurio, este de todos modos los habría cogido por sorpresa, porque el fallo espurio, estaba cocinado mucho antes de iniciarse el proceso.

La razón es muy sencilla, la zona en disputa es de una importancia mundial por su localización geo política, por sus riquezas de coral, y debajo de ese coral, esta uno de los yacimientos de petróleo más grandes de este planeta.

Por eso he dicho, que como son tantos los yerros en que incurrió  el fallo espurio, las cosas en derecho se des hacen como se hacen —verdad sabida y buena fe guarda― y el fallo espurio se archiva, por que fue peor el remedio que la enfermedad.

Eso lo puede mandar, ordenar las Naciones Unidas.

A Colombia le queda imposible cumplirlo, en la forma como ha sido proferido, porque la constitución de Colombia en su artículo 101 expresamente dice que los límites de Colombia son los establecidos en los tratados internacionales aprobados por el congreso, debidamente ratificados por el presidente de la república, y los definidos por los laudos arbitrales en que sea parte la Nación.

Como la sentencia de la CIJ ni es un tratado, ni es un laudo arbitral, esa sentencia se encuentra por fuera y por encima de la constitución, por lo que para nosotros el fallo espurio es inconstitucional, ilegal e injusto.

Por eso debe simplemente archivarse, y nada más.

FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

T.P.# 15.433

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