UN TRATADO DE LÍMITES NO SE PUEDE FALLAR BAJO EL PRINCIPIO “VERDAD SABIDA Y BUENA FE GUARDADA”, PORQUE ES UN PELIGRO, NO HAY GARANTÍAS.

ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

OFICINA DEL ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ EN EL CAMPUS DE LA UMBRÍA CARRETERA A PANCE USB CALI

OFICINA DEL ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ EN EL CAMPUS DE LA UMBRÍA CARRETERA A PANCE USB CALI

VLUU L200 / Samsung L200

ABOGADO FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

Muy bien presidente Santos, usted no me ha defraudado. Los bienes, intereses y derechos del pueblo de Colombia que el espurio fallo, decidió “verdad sabida y buena fe guardada” proferido por unos comisionados de justicia internacional  —como usted con mucha razón los ha llamado así, es decir, no jueces, con mucho sarcasmo―  pues mas parecen payasos, que togados, deben ser respetados, y si ello no se logra mediante los recursos de aclaración y revisión, el fallo no se puede acatar porque nuestra sagrada constitución en su artículo 101 lo prohíbe. Si Nicaragua quiere que su título sobre la costa Mosquitos, la isla Mangle Grande y Mangle Chico se salve, debe concurrir a celebrar con Colombia un nuevo tratado bajo el marco del Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra de 1928, su “otro si” colocado en el cuerpo del Acta de Canje de 5 de mayo de 1930 mediante la cual entró en vigor el susodicho Tratado, que aclaró, a solicitud de Nicaragua, que el archipiélago no se extendería al occidente del meridiano 82, que esta corte sesgada negó que sirviera como límite, cuando ello —es un límite tan preciso y tan claro que hasta los niños de quinto de primaria de cualquier colegio de nuestro país y de Nicaragua entienden. El error inexcusable de la CIJ fue no entender, que un Tratado es un acto jurídico compuesto, o sea, que es un acto que se conforma, se adecua, con varios documentos, por ello  pretender que el “otro si” debió quedar en el cuerpo del documento base, y no en el Acta de Canje de 5 de mayo de 1930, es absurdo –es ser mas papista que el propio papa– porque es negar que un tratado es un acto jurídico compuesto, cuando todos sabemos que si lo es, tachar el “otro si” es arbitrario, caprichoso, injustificado, eso es completamente falso, porque sin el Acta que informa que el Congreso aprobó el Tratado y que el presidente de la República lo ratificó, el susodicho tratado no puede entrar en operación. Si la República de Nicaragua atacó un Tratado legítimamente celebrado con Colombia, que fue respetado por ella sin interrupción, durante cuarenta y un (41) años contados a partir de la primera objeción que data de 1969, veintiuno (21) de los cuales, ya vigente la nueva legislación sobre los derechos del mar, cuya regulación nace a partir de la firma de la carta de Bogotá de 1948, perfectamente Colombia esta en su derecho de pagarle con la misma moneda y desacatar el fallo. Más a un el derecho y la justicia, apoyarían esta decisión.

FRANCISCO JAVIER VELASCO VÉLEZ

T.P. # 15.433 del C.S.J.

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